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PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA Adriana Bojacá Intencipa. Correo: bbojaca@javeriana.edu.co Rafael Enrique Osorio. Correo: rafael.osorio@javeriana.edu.co Rosa Alejandra Díaz León. Correo: rosa.diaz@javeriana.edu.co Texto de síntesis |
PEDAGOGÍA Y NUEVA EXPERIENCIA
Con relación a lo propuesto por el autor en el texto es importante señalar que cada una de las categorías desarrolladas tiene como propósito identificar aquellos aspectos presentes en la educación y la forma como cada uno de ellos influye en el desarrollo del niño, como bien lo indica Dewey la educación “Comienza inconscientemente casi desde el nacimiento, y está continuamente formando las capacidades del individuo, saturando su conciencia, formando sus hábitos, educando sus ideas y despertando sus sentimientos y emociones. Mediante esta educación inconsciente, el individuo llega gradualmente a participar en los recursos intelectuales y morales que la humanidad ha logrado acumular. (Dewey, 1977), de manera que se evidencia como el niño trae consigo capacidades innatas como el comunicar, construir, indagar y expresarse de diversas maneras.
Así mismo, el autor determina que este proceso educativo está compuesto por dos componentes, por un lado, encontramos el aspecto psicológico y de otro lado el aspecto social, los cuales tienen el mismo nivel de importancia, no se pueden descuidar y se relacionan de forma directa, de manera que, la educación es el mecanismo que alterna el conocimiento psicológico de las capacidades, intereses y hábitos del niño con la adaptación a la civilización por medio de procesos graduales (Dewey, 1977). Esto permite, que, el niño desarrolle diversas habilidades a partir de lo que el entorno le ofrece, no obstante, el autor indica “La educación es esencialmente un proceso social…” (Dewey, 1938).
De otro lado, es importante indicar que el concepto de experiencia educativa, cuando también es tomada como experiencia social, permite que el maestro pierda la posición de amo o dictador, convirtiéndose en guía de las actividades del grupo, de manera que en este no sólo conoce el principio general de la formación, sino que debe tener conocimiento de todos aquellos ambientes que faciliten el aprendizaje del niño (Dewey, 1938), desde este punto de vista, se destacan todas aquellas inquietudes que giran en torno a las metodologías o estrategias que el docente busca implementar, con el fin de acercar a los alumnos al aprendizaje de forma que despierte interés y curiosidad por lo que se está aprendiendo.
Sin embargo, en estos tiempos actuales, este aspecto ha sido muy arduo de conquistar, puesto que, a pesar de las iniciativas y de todas las nuevas alternativas, con el paso de los años, el reto de generar interés o curiosidad en el estudiante se ha convertido en un verdadero reto. Reto que exige al docente repensar en el quehacer pedagógico y convierte la experiencia educativa en un motivo de controversia, ya que la educación ha venido perdiendo su finalidad y son muchos los aspectos que impiden llevar a cabo una educación de calidad y transformadora.
En cuanto a la concepción de maestro, se debe señalar que para Dewey “El maestro no está en la escuela para imponer ciertas ideas o para formar ciertos hábitos en el niño, sino que está allí como un miembro de la comunidad para seleccionar las influencias que han de afectar al niño y para ayudar a responder adecuadamente a esas influencias.” (Dewey, 1977), lo que indica que el maestro tiene una gran misión, no solo la de educar, sino la de formar una verdadera vida social en el individuo, el autor también indica que el maestro debe comprender la dignidad de su profesión y ser un servidor social que tenga como misión mantener el orden social y contribuir a un desarrollo social eficaz (Dewey, 1977), teniendo en cuenta lo anterior, es indispensable mencionar que a pesar de la gran importancia que tiene el maestro y su misión en la educación, desafortunadamente, con el paso de los años, su concepto se ha venido anulando, ya que debido a las diversas problemáticas que surgen en torno al ámbito escolar, es muy poco el respeto y la dignidad que se le tiene, es un panorama desalentador que trae a la vez consecuencias que afectan todo un contexto.
Finalmente, la relación escuela y sociedad es definida por el autor como la forma en que “La educación y sociedad puede formular sus propios fines, puede organizar sus propios medios y recursos y formarse así con precisión y economía en la dirección en que desea moverse.” (Dewey, 1977), de manera que a través de la educación es posible intervenir en la conciencia social, se necesita de esta para que el individuo se adapte de manera funcional a la sociedad, no se puede desconocer el hecho de que la escuela brinda las herramientas necesarias que le permiten al ser humano desenvolverse en el entorno, es por esta razón, se debe repensar en la educación pues es el único medio por el que se consigue el progreso, ya que brinda oportunidades a todos y permite desarrollar aquellas habilidades de cada individuo con el fin de contribuir a la transformación social, de modo que, garantice el reconocimiento del otro y el respeto de la diversidad, Para esto, es fundamental darle nuevamente el valor y la importancia que esta requiere y no perder de vista sus fines, de esta manera será posible conseguir un verdadero cambio.
REFERENCIAS
Dewey, J. (1938). Experiencia y educación. Buenos Aires: Losada, S.A.
Dewey, J. (1977). Mi credo pedagógico teoría de la educación y sociedad. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina.
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